Mira: te voy a contar algo que no contaría a nadie. Oye. Fíjate. En casa, ¿ves? hay una maceta. Pero oye bien. Fíjate: hay una maceta de esas donde se ponen maticas. Y esa maceta está metida en el salón de atrás. Bueno. Y de noche, cuando todos dormían yo venía y escondido bajaba al salón y me sentaba con mi caja de cigarros. Ya vas a ver: me sentaba delante de la maceta a ver las hojas. Las veía y esperaba minutos y minutos. A veces pasaba una hora y a veces dos horas, hasta que por fin ¡Tin!: una hoja se separaba de la otra para crecer. ¿Comprendes? Podía pasar dos y hasta tres horas. A veces hasta la madrugada esperando ver ese momento, justo ese momento en que la hoja se separaba, se desprendía de la otra para crecer. ¿Comprendes? ¿Nunca lo has visto? Las hojas están todas amontonadas, ¿entiendes? Son hojas grandes, muy grandes, de esas plantas que meten en las macetas. Y las hojas están apurruñadas, y de golpe ves que una de ellas… Tin… se suelta, se mueve, se queda libre y crece, ¿ves? ¿Te das cuenta? Te juro que salto. Te juro que pego un brinco. No sé: me parece una cosa bellísima, ¿comprendes? Maravillosa. ¿Entiendes? Bueno. Ahora oye: ella era ese tin, ¿ves? Ella era ese momentico en que las hojas hacían tin, para crecer, ¿entiendes? Justo ese golpecito de aire. Justo ese instante en que las hojas se movían, ¿entiendes? “Cuando las hojas de la noche esperan a que todos duerman para crecer”, de Francisco Massiani.
Hay que volver a los clásicos. 

Hay que volver a los clásicos. 

Qué cosas, no me había fijado en el cartel de la película ahora. Y bien, porque creo que gracias a eso me ha sorprendido más.

Qué cosas, no me había fijado en el cartel de la película ahora. Y bien, porque creo que gracias a eso me ha sorprendido más.

Comedia italiana histriónica e inofensiva. Para pasar el rato, pero ya.

Comedia italiana histriónica e inofensiva. Para pasar el rato, pero ya.

Poco más o menos, la tragedia que me veía venir desde el principio. Hasta ahora no vi el “Love conquers all” del cartel, cuyo optimismo resulta un poco ridículo. 
(Por cierto: tres películas de Thure Lindhardt en una semana, dentro de un mismo festival. Qué cosas.)

Poco más o menos, la tragedia que me veía venir desde el principio. Hasta ahora no vi el “Love conquers all” del cartel, cuyo optimismo resulta un poco ridículo. 

(Por cierto: tres películas de Thure Lindhardt en una semana, dentro de un mismo festival. Qué cosas.)

Saber que esta película está basada en hechos reales me ha hecho descubrir que el mundo es un poquito más mierda todavía de lo que ya suponía.

Saber que esta película está basada en hechos reales me ha hecho descubrir que el mundo es un poquito más mierda todavía de lo que ya suponía.

“La transmisión del agua de los cuentos”, de Dolores Etchecopar

había una vez

hubo un día

había una vez

hubo una mano vacía

había una vez

hubo la transmisión del agua de los cuentos

bosque pequeño bajo la nieve

en las cataratas del silencio

(era de madrugada)

y la mano abría una ventana hacia la nieve

(el silencio estaba en esa mano)

había una vez

hubo alegría iba a empezar

la búsqueda de los tesoros

había una vez

yo buscaba el comienzo

y me dieron los sonidos de un antiguo llanto

(tuve que calmar esos sonidos)

había una vez

pero todas las palabras se acostaron para morir

y hubo nubes y dos percherones atados a un carro

había una vez 

hubo viento helado

que arrojaban de una altísima montaña

y niños que preguntaban:

¿cómo es del otro lado del viento?

pero bellas nodrizas se llevaban a los niños

al gran parque oscuro

había una vez 

hubo un día 

hubo un bosque pequeño 

bajo la nieve 

bajo el silencio 

bajo la mano vacía 

bajo los hilos 

de la muerte o del sol

Bien, divertida, no trascenderá, pero tampoco molesta. Sin querer me han salido dos películas de cine dentro del cine hoy. Aquí se ponen las cartas sobre la mesa desde el principio para que veas el juego, y aunque la historia es más tontorrona que la anterior, me resulta más fácil aceptarla.

Bien, divertida, no trascenderá, pero tampoco molesta. Sin querer me han salido dos películas de cine dentro del cine hoy. Aquí se ponen las cartas sobre la mesa desde el principio para que veas el juego, y aunque la historia es más tontorrona que la anterior, me resulta más fácil aceptarla.

El guión es más que curioso, Ann M. Perelló está estupenda. Pero para mí la película tiene un problema de base: no me la creo. 

El guión es más que curioso, Ann M. Perelló está estupenda. Pero para mí la película tiene un problema de base: no me la creo.